domingo, 13 de enero de 2008

Homo Sapiens Sapiens

Que descendemos del mono no hay lugar a dudas, solo hay que vernos a algunos de nosotros para percatarnos de ello. Que estamos más evolucionados podría también aceptarse, ya con reparos.
No cabe duda de que el hombre sigue en un constante cambio, y de hecho no son pocos los estudios que comentan esto, con datos científicos. Llegan incluso a la conclusión que los seres humanos de hace dos mil años eran diferentes a los actuales, si no en el físico, sí genéticamente. Nuestros genes siguen avanzando hacia...
Ahora bien, que el ser humano siga en proceso de cambio significa ¿Qué por ello somos una especie mejor, más evolucionada?
Sinceramente no, y perdonen mi pesimismo. No solo no somos mejor, si no que si uno se lo plantéa de una manera más compleja desde diferentes factores verá que somos una especie que más que evolucionar a mejor, evolucionamos hacia nuestra propia extinción.
Nos denominamos Homo Sapiens Sapiens, ¿pero de verdad somos tan intelegentes, tan pensantes?
Sinceramente, y siempre desde mi punto de vista, NO.
Ciertamente hemos aumentado nuestros conocimientos, pero ¿a costa de qué?
De nosotros mismos.
Mucha gente dirá que la vida de ahora es mucho mejor que la de antes: ya no mueren tantos bebés al nacer y la gente vive más años, las enfermedades matan menos, y la gente se ha socializado tanto que poco a poco la pobreza, el hambre y otras taras están desapareciento (muy poquito a poco, pero lo hacen). Sí es cierto, y eso mismo nos llevará a nuestra autodestrucción.
Recordemos que a fin de cuentas somos seres vivos, animales, que dependemos tanto de nosotros como de los otros, y el problema radica en que nos hemos olvidado de los otros.
Y no basta con decir que uno recicla, o es miembro de alguna ONG para defender la naturaleza, o a algún pobre ser vivo que por nuestra “grandeza” lleva las de perder.
No, no basta con ello, recordemos que somos animales, no dioses. Finalmente pagaremos nuestra locura, y la Naturaleza vencerá, pues al desaparecer nosotros, aunque antes hayan perecido miles de especies, el orden volverá.
Nuestra especialización será nuestra perdición, y no con ello me alzo en favor de un retroceso tecnológico-científico-industrial, ni mucho menos, porque ya es tarde. Somos demasiados, más de cuatro mil millones de seres, eso en otras especies no sería demasiado, pero teniendo en cuenta nuestro factor de crecimiento poblacional, nuestra longevidad, y los recursos consumidos por cada individuo, será imposible en poco tiempo el autoabastecimiento. Y por favor no sueñen en mundos alternativos, islas artificiales, nuestra era está llegando a su fin, tal vez no hoy ni mañana, pero antes de medio milenio nuestra especie estará dando sus últimos estertores, en este maravilloso lugar llamado Tierra, y en breve nada ni nadie nos recordará, seremos viejos dinosaurios que nadie sabrá que existieron, que nadie irá a ver a los museos, que no alimentarán las imaginaciones de otros seres. Vivimos y viviremos para el olvido.

No hay comentarios: