jueves, 31 de enero de 2008

PARIDAD O PARIDAS


Por mucho que me esfuerce hay cosas que jamás entenderé, o eso creo, y una de ellas es ese nuevo concepto que es la paridad, y cuando me refiero a la paridad me refiero a lo que podríamos denominar también el 50% intersexual.
Digo que no lo entiendo y que no lo entenderé porque no acabo de comprender el porqué de la "obligatoriedad" de que tengan que haber el mismo número de mujeres que de hombres, o viceversa, en las listas electorales, y en otros ámbitos menos conocidos.
¿Por qué un partido político se ha de ver obligado a que en sus listas electorales haya el mismo número de hombres que de mujeres? Según los "progresistas" para buscar la igualdad, una igualdad ficticia y artificial, ya que obliga y no deja la libre opción.
Dicen que es para que las mujeres tengan más oportunidad, puedan participar, en la política, y eso me parece muy bien. Pero entonces ¿Por qué no dejaron presentar a cierto partido político una lista electoral dónde solo habían mujeres?
¿Acaso no es posible que de entre los candidatos hayan más capacitados de un sexo que del otro?
¿Ha de verse obligado un partido político, sea el que fuere, a prescindir de una candidata o candidato, de mayor valía, por una paridad absurda?
De verdad que no lo entiendo, ni lo entenderé.
Pensemos un ejemplo, supongamos que somos un hospital, y tenemos que contratar a cuatro neurocirujanos, pero hay una ley de paridad que nos obliga a tener la misma cantidad de hombres que de mujeres, lo que significaría dos de cada sexo. Bien supongamos que contratamos dos de uno, y otro del otro sexo, pero para poder encontra a otro del sexo que falta hemos de rechazar a varios del opuesto mucho más capacitados ¿Sería lógico?¿Seríamos capaces de poner en peligro la vida de una persona por una absurda paridad?
La respuesta lógica sería no, aunque los cuatro fuesen del mismo sexo, pero fuesen los mejores, lo vería normal, pues al fin de cuentas lo que se busca es a una persona capacitada y que sepa hacer su trabajo lo mejor posible.
¿Por qué no se han dado cuenta las mujeres que con esta ley de paridad política, parece como si los que la hicieron pensaran que ellas estaban menos preparadas o fueran inferiores?
Ciertamente había machismo en la política, pero con la paridad sigue habiéndolo, debería de dejarse libre opción, y si hay más mujeres que hombres en el gobierno perfecto, pero que sea por méritos, y no por obligación, y por votos.
Que como siempre la mayoría de estas leyes son con fines CLARAMENTE ELECTORALES, ideas para ganar un puñado de votos.
Por cierto y para poner el dedo en la llaga y si es posible crear algo de polémica: ¿Si un o una homosexual se presenta en unas listas electorales, que predominaría su sexo biológico, o su identidad sexual?


P.D.:¿Y la paridad en las monedas? OTRO ABSURDO

domingo, 27 de enero de 2008

¿Y esto no es comprar el voto?


De pequeño siempre me habían enseñado que lo importante era participar, que ganar no lo era todo. Luego me enseñaron que vivíamos en una democracia, aunque de pequeño me tocó algo de dictadura, y que se debía de respetar al pueblo y era el pueblo el que debía de decidir, en las urnas, quienes serían sus gobernantes.
Pero eso fue cuando yo era pequeño y parece que las cosas han cambiado, y ahora lo importante no es lo mejor para el pueblo, ni que el pueblo decida libremente lo que quiere, sino ganar, LO IMPORTANTE ES GANAR.
Yo sabía que cuando un partido no tiene un programa claro se va por lo caminos de la demagogia, de marear al contrario, y de confundir a los electores hablándoles mucho, sin decir nada, pero lo de ahora, lo último que ha llegado a mis oídos es de vergüenza:
El partido socialista se compromete, o más bien el señor Zapatero, a dar 400 euros a cada español que cotice a Hacienda sí y solo sí gana las elecciones ¿Acaso ese hombre de sonrisa “maligna” pero astuto como pocos me quiere comprar el voto?
Ya lo han hecho con muchos pensionistas, curiosamente subiéndoles las pensiones poco antes de comenzar la campaña electoral ¿No lo podían haber hecho antes, si la economía iba tan bien?
Lo han hecho con los nuevos papás dándoles un cheque por niño, y justamente al comenzar el año ¿No lo podían haber hecho antes, si la economía iba tan bien?
Ahora prometen ayudas a los jóvenes que alquilen pisos, también curiosamente en forma de talón.
Y por si fuera poco ahora nos quieren COMPRAR EL VOTO, con un cheque de 400 euros.
Y digo yo, ¿Qué quieren que hagamos con esos 400 euros?
¿No sería acaso mejor empezar a gobernar y arreglar los problemas internos y externos del país?
Si todo va tan bien ¿Por qué todo sube menos mi salario?
¿Acaso creen que con esos 400 euros, podré pagar lo que me genera la subida de mi hipoteca? ¿Lo que ha subido la luz, el agua, el teléfono?
¿Y la cesta de la compra? ¿Acaso han visto lo que ha subido la comida, y los artículos de primera necesidad?
Seguramente no, seguramente con sus “modestos” sueldos, para las “grandes labores” que hacen al país, no lo habrán apreciado, pero yo desde aquí le promuevo a que para después de las elecciones y SI SALEN ELEGIDOS, nos den todos los meses a todas las familias españolas un cheque regalo para la compra de 300 euros.
Señor Zapatero, señores socialistas, el país no se gobierna a golpe de talón. El país se gobierna pensando y solucionando los problemas de la sociedad, no parcheando por un brevísimo espacio de tiempo. Si de verdad quieren un país, me da miedo decir una España, grande y en el cual sus habitantes se sientan a gusto y puedan vivir en paz y tranquilidad, por favor EMPIECEN A GOBERNAR.
Primero presenten su programa electoral, de forma clara, pensado para el pueblo y por el pueblo, y no por los votos y para los votos.
Segundo escuchen, no solo oigan lo que quieren oír.
Y tercero recuerden que: “tan solo son hombres y mujeres”.

P.D.: si a lo largo del texto han notado en mis palabras malestar y enfado, enojo y rabia, están en lo cierto, porque odio que los políticos me menosprecien y crean que pueden comprar mis principios, y del resto de la gente.

miércoles, 16 de enero de 2008

Promesas


El nuevo año ha llegado, y como siempre la mayoría de nosotros hemos decidido hacer un listado de buenas intenciones para dicho período de tiempo que comienza. Promesas que todos en el fondo sabemos que no cumpliremos, o por lo menos en su mayor parte. Probablemente con un poco de esfuerzo, o suerte, alguna llegue a buen fin. Y sobre todo porque algunos hacemos una lista tan larga, que es casi imposible que alguna no se cumpla, algo así como si comprasemos todos los números de la lotería, alguno tendría que tocarnos.
Pues este año a diferencia de la mayoría empieza con más promesas que de costumbre porque este año, y en poco tiempo, se celebrarán elecciones nacionales.
Es el momento de las promesas y de quien da más, y parece increible que aún haya gente que todavía crea en esas palabras sin sentimiento y sin intención.
Si A promete Z, B prometerá +Z o Y si ese Y es algo mejor que Z, o de alguna manera consigue añadirse unos poco votos. En definitiva los políticos piensan que carecemos de personalidad, que somos moldeables, que somos utilizables y que pueden hacer con nosotros lo que quieran, y que por alguna extraña razón carecemos de memoria.
Pero lo que realmente me asusta es que en parte tienen razón, la gente olvida o quiere olvidar, porque nuestras vidas no son tan largas como para olvidar lo que nos prometieron y nunca cumplieron, son solo cuatro años, entonces como es posible que no nos demos cuenta, o que no queramos darnos cuenta. Ciertamente no hay mayor ciego que el que no quiere ver.
En definitiva, como buenos charlatanes y tahures, nos prometen aquello que queremos oir, o tener, de maneras diferentes, pero que si uno se dedica a prestar atención ven que son lo mismo. Año tras año, elección tras elección, la historia se repite. Es algo así como “La historia interminable” de Michael Ende, solo que la suya era un canto a la esperanza, a los sueños, y la de nuestros políticos es una pesadilla a la desesperación y al terror del devenir.
Salimos de cuatro malos años de gobierno, cada cual peor, hacia ¿dónde?
¿Más vale malo conocido que bueno por conocer? O ¿En la variación está el gusto?
Son preguntas sin respuesta, nadie puede asegurarnos que pasará, gane quien gane, en los próximos años, pero lo que sí es cierto que o bien otro partido empieza a gobernar este país, o el próximo gobierno se reforma por completo (empezando por el presidente), porque de lo contrario las cosas, como ya se ven venir, irán a peor y lo malo es que cuando queramos darnos cuenta será imposible rectificar, será tarde y ya no es que no haya remedio, si no que será extremadamente costoso y doloroso.
Así que hagamonos de corazón la siguiente pregunta ¿De verdad estos cuatro años nos han mejorado a nosotros como individuo, y luego como sociedad? Porque ¿para qué una sociedad más social, si no tenemos con qué comer, si no tenemos con qué vestirnos, si no tenemos dónde vivir, si no tenemos como educar a nuestros hijos, si en definitiva esa sociedad es un malvivir y un infierno? Y no, no soy alarmista, la economía va mal, el empleo va mal, la vivienda va mal, la educación va mal, por favor ¿Qué es lo que va bien?
Por favor dejen las promesas y empiecen a actuar.

domingo, 13 de enero de 2008

Homo Sapiens Sapiens

Que descendemos del mono no hay lugar a dudas, solo hay que vernos a algunos de nosotros para percatarnos de ello. Que estamos más evolucionados podría también aceptarse, ya con reparos.
No cabe duda de que el hombre sigue en un constante cambio, y de hecho no son pocos los estudios que comentan esto, con datos científicos. Llegan incluso a la conclusión que los seres humanos de hace dos mil años eran diferentes a los actuales, si no en el físico, sí genéticamente. Nuestros genes siguen avanzando hacia...
Ahora bien, que el ser humano siga en proceso de cambio significa ¿Qué por ello somos una especie mejor, más evolucionada?
Sinceramente no, y perdonen mi pesimismo. No solo no somos mejor, si no que si uno se lo plantéa de una manera más compleja desde diferentes factores verá que somos una especie que más que evolucionar a mejor, evolucionamos hacia nuestra propia extinción.
Nos denominamos Homo Sapiens Sapiens, ¿pero de verdad somos tan intelegentes, tan pensantes?
Sinceramente, y siempre desde mi punto de vista, NO.
Ciertamente hemos aumentado nuestros conocimientos, pero ¿a costa de qué?
De nosotros mismos.
Mucha gente dirá que la vida de ahora es mucho mejor que la de antes: ya no mueren tantos bebés al nacer y la gente vive más años, las enfermedades matan menos, y la gente se ha socializado tanto que poco a poco la pobreza, el hambre y otras taras están desapareciento (muy poquito a poco, pero lo hacen). Sí es cierto, y eso mismo nos llevará a nuestra autodestrucción.
Recordemos que a fin de cuentas somos seres vivos, animales, que dependemos tanto de nosotros como de los otros, y el problema radica en que nos hemos olvidado de los otros.
Y no basta con decir que uno recicla, o es miembro de alguna ONG para defender la naturaleza, o a algún pobre ser vivo que por nuestra “grandeza” lleva las de perder.
No, no basta con ello, recordemos que somos animales, no dioses. Finalmente pagaremos nuestra locura, y la Naturaleza vencerá, pues al desaparecer nosotros, aunque antes hayan perecido miles de especies, el orden volverá.
Nuestra especialización será nuestra perdición, y no con ello me alzo en favor de un retroceso tecnológico-científico-industrial, ni mucho menos, porque ya es tarde. Somos demasiados, más de cuatro mil millones de seres, eso en otras especies no sería demasiado, pero teniendo en cuenta nuestro factor de crecimiento poblacional, nuestra longevidad, y los recursos consumidos por cada individuo, será imposible en poco tiempo el autoabastecimiento. Y por favor no sueñen en mundos alternativos, islas artificiales, nuestra era está llegando a su fin, tal vez no hoy ni mañana, pero antes de medio milenio nuestra especie estará dando sus últimos estertores, en este maravilloso lugar llamado Tierra, y en breve nada ni nadie nos recordará, seremos viejos dinosaurios que nadie sabrá que existieron, que nadie irá a ver a los museos, que no alimentarán las imaginaciones de otros seres. Vivimos y viviremos para el olvido.